Redescubriendo el mundo del aeromodelismo

Hace un año y poco redescubrí el mundo del aeromodelismo, tras haber pasado un buen puñado de años desde que volaba con mi padre algún velero y sobretodo un entrenador Mambo con el que hacía mis toneles, loopings, barrenas y demás acrobacias…..hasta que un día no conseguí sacarlo de una barrena :). Mi padre ha seguido más o menos con moto veleros pero yo me distancié de estos “juguetes”.

Ahora, ya no siendo un niño he vuelto a meter el hocico en este mundo a través de los multicópteros. He estado cacharreando con un tricoptero y un cuatricóptero y ahora estoy empezando con mi nuevo juguete, un helicóptero HK 450GT Pro. Por el camino he descubierto la nueva era del aeromodelismo, donde existen muchas tiendas chinas con productos de una calidad más que aceptable, con precios irrisorios en algunos casos, y un mundo en el que los motores eléctricos ha tenido una evolución increible. La verdad es  que ahora es un hobby al alcance de cualquiera.

Me acuerdo de un coche eléctrico que tuvimos de competición. Era la época de los INFERNO 1/8 de gasolina. Por desgracia no me acuerdo del nombre del coche, pero el mío era un buggy eléctrico 1/10 4×4 que ganaba tanto en aceleración como en punta a los de gasolina. Eso si, el mio pesaba la mitad y un mal bache o un peralte mal cogido me hacía volar con mucha más facilidad. Además, las enormes baterías de 7 elementos se calentaban que daba gusto, llegando a derretirse el plastico que las forraba, y el motor y el variador más de lo mismo, además de su escasa autonomía que en el mejor de los casos llegaba a 5 minutos por batería. En su última vuelta al circuito el coche se paró y el variador empezó a arder…ahí acabó la vida del coche.

Tras el Mambo creo que tuvimos otro entrenador un poquito más nervioso, con el que volamos bastante. La verdad es que no me acuerdo casi de este segundo avión. Finalmente el avión desapareció. Supongo sufriría algún accidente gordo. Sea como fuese recuerdo que nos construimos una barca en el que montamos el motor en la parte superior con la misma hélice del avión. Un bicho raro, algo parecido a esto, pero con el motor con la hélice montado encima. Quedó bastante bonito y funcionaba bastante bien. Eso si, a veces se paraba el motor en mitad del laguito y había que usar una caña con una pelota de tenis en la punta para pescarlo 🙂

Incluso llegué a coger el barco pirata de los Playmobil y le puse un motorcito de escobillas pequeñajo con su hélice por debajo del casco y le hicimos un timón con un servo. Y sus buenos paseos que se dió, eso si, su velocidad de crucero era ridícula. Pero más chulo…

Por otro lado siempre me ha encantado el bricolaje y son dos mundos que se pueden complementar muy bien. Así que ni corto ni perezoso pensé en meterme en la construcción de un avión.

Pero aquí entra en juego otro hobby que arrastré durante años que fué la construcción de maquetas de plástico a pequeña escala. Hice varias y de diversa temática, pero tenía cierta debilidad por los aviones de la 1ª y 2ª guerra mundial. Así hice un Fokker Dr.I, un Sopwith Camel, un B-52, un F 14, un F 16, un P-38 Lightning, un Spitfire y alguno más que ya no recuerdo. Yo era bastante cani así que mi paciencia era limitada y esto me llevaba a no conseguir unos acabados perfectos, aunque las últimas maquetas me quedaron ya bastante bien, no se si por tener más paciencia, o por tener más experiencia. Quizás la que mejor me quedó fue el Sopwith Camel, que también es quizás la que más me gustó.


Así que decidí meter todo en una coctelera y embarcarme en un proyecto bastante ambicioso que era construir uno de esos aviones a una escala grande y que fuese radiocontrol. mi primera opción fue el Sopwith Camel, pero era de los proyectos más complejos así que lo descarté y al final de la coctelera salió un Spitfire Mk IX a escala 1/9, que tampoco era moco de pavo.

Inicialmente la idea es construirlo preparado para volar, pero dudo mucho que llegue a hacerlo. Después de todo el curro que tiene algo así me daría demasiado miedo jugármela. Hay que tener en cuenta que es mi primer avión construido (o al menos mi primer avión que no son dos tablas cruzadas), es una maqueta de un avión antiguo que no se caracteriza por tener un vuelo fácil ni lento y mi experiencia con aviones es de hace mucho años y con entrenadores o planeadores. En un primer momento será una maqueta. Quizás algún día me atreva a levantarlo pero no se… como les pasa a muchos disfruto mucho más construyendo que volando.

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